Tax Lease: una vía para complementar inversiones productivas intensivas en activos

    Tax Lease para inversiones productivas


    Las inversiones industriales vinculadas a nuevos productos, procesos, tecnologías o capacidades productivas pueden exigir un importante esfuerzo financiero. Maquinaria, equipos técnicos, plantas piloto, instalaciones experimentales y otros activos concentran una parte relevante del presupuesto y generar tensiones de liquidez durante la ejecución del proyecto.

    Cuando estas inversiones forman parte de un proyecto de I+D+i, el Tax Lease puede convertirse en una herramienta complementaria dentro de la estrategia de financiación de la empresa. Su objetivo no es financiar de forma indiscriminada la compra de activos, sino movilizar inversión privada aprovechando los incentivos fiscales generados por proyectos que cumplen los requisitos establecidos para la I+D+i.

    ¿Qué es el Tax Lease aplicado a proyectos de I+D+i?


    El Tax Lease en I+D+i es un mecanismo de financiación alternativa que permite canalizar capital privado hacia proyectos innovadores mediante una Agrupación de Interés Económico (AIE).

    De forma simplificada, los inversores participan en la estructura y pueden aprovechar los incentivos fiscales generados por el proyecto, mientras que la empresa que desarrolla la actividad innovadora obtiene financiación para ejecutar su proyecto. Para la empresa promotora supone, por tanto, una vía de financiación que puede complementar otros recursos sin implicar necesariamente una entrada del inversor en su capital social.

    Esta característica resulta especialmente interesante para empresas industriales y tecnológicas que realizan un elevado esfuerzo inversor en innovación y necesitan diversificar las fuentes con las que financian sus proyectos.

    ¿Por qué puede ser especialmente interesante en inversiones intensivas en activos?


    Los proyectos industriales innovadores no siempre se limitan al trabajo del personal técnico. En determinadas iniciativas pueden ser necesarios equipos específicos, prototipos, instalaciones experimentales, plantas piloto u otros activos para desarrollar y validar una nueva tecnología, producto o proceso.

    La Ley del Impuesto sobre Sociedades contempla dentro de la deducción por I+D determinadas inversiones vinculadas a estas actividades y establece que los elementos en los que se materialice la inversión deben permanecer afectados a su finalidad específica de investigación y desarrollo.

    Por ello, cuando una compañía planifica una inversión productiva relevante, resulta conveniente analizar qué parte del proyecto responde a una actividad industrial ordinaria y qué parte constituye realmente un proyecto de I+D+i susceptible de generar incentivos fiscales.

    Es precisamente en esta segunda parte donde una estructura de Tax Lease puede aportar valor.

    Tax Lease y CAPEX: no toda inversión en maquinaria es elegible


    El hecho de adquirir maquinaria, ampliar una fábrica o modernizar una línea productiva no convierte automáticamente la inversión en un proyecto de I+D+i.

    La normativa excluye expresamente, entre otras actividades, la incorporación o modificación de instalaciones, máquinas, equipos y sistemas destinados a la producción cuando estos no estén afectados a actividades calificadas como investigación, desarrollo o innovación tecnológica. También quedan fuera las mejoras rutinarias o aquellas que no presentan una novedad científica o tecnológica significativa.

    Por tanto, para estudiar una operación de Tax Lease es necesario analizar el proyecto desde un punto de vista técnico y fiscal.

    La pregunta no debería ser únicamente:

    “¿Cuánto vamos a invertir en nuevos activos?”

    Sino:

    “¿Qué parte de esta inversión está directamente vinculada al desarrollo de una tecnología, producto o proceso que pueda calificarse como I+D+i?”

    Esta identificación previa puede ser especialmente relevante en proyectos de transformación industrial, automatización avanzada, nuevos procesos de fabricación, tecnologías energéticas, nuevos materiales o desarrollos tecnológicos propios.

    Una pieza dentro de una estrategia de financiación más amplia


    Una inversión productiva relevante rara vez debería analizarse desde una única fuente de financiación.

    Un proyecto industrial puede combinar, dependiendo de sus características y de la normativa aplicable:

    • Recursos propios.

    • Financiación bancaria.

    • Ayudas y subvenciones públicas.

    • Préstamos o instrumentos financieros públicos.

    • Deducciones fiscales por I+D+i.

    • Tax Lease para determinados proyectos innovadores.

    • Otros incentivos vinculados a la inversión, eficiencia energética, sostenibilidad o innovación.


    En este contexto, el valor del Tax Lease reside en su capacidad para complementar la estructura financiera del proyecto, especialmente cuando existe una actividad de I+D+i claramente diferenciada dentro de una inversión empresarial de mayor alcance.

    La clave está en analizar todas las alternativas antes de ejecutar la inversión y no cuando el proyecto ya está finalizado.

    Ejemplo: una nueva línea productiva con desarrollo tecnológico propio

    Imaginemos una empresa industrial que prevé realizar una inversión importante para fabricar una nueva generación de producto.

    El proyecto incluye:

    • compra de maquinaria industrial convencional;

    • diseño de un nuevo proceso de fabricación;

    • desarrollo de tecnología propia;

    • construcción y ensayo de prototipos;

    • adaptación de determinados equipos para realizar pruebas experimentales;

    • personal de ingeniería dedicado al desarrollo;

    • y, finalmente, puesta en producción.


    No todos estos costes tendrán necesariamente el mismo tratamiento.

    La adquisición de maquinaria destinada exclusivamente a la producción ordinaria puede quedar fuera del ámbito de la I+D+i, mientras que determinadas actividades y costes directamente vinculados al desarrollo tecnológico pueden ser susceptibles de formar parte de un proyecto calificable.

    Por eso, antes de decidir qué instrumentos utilizar, resulta necesario segmentar correctamente la inversión, identificar las actividades innovadoras y determinar los costes asociados a ellas. La Ley del Impuesto sobre Sociedades exige precisamente que los gastos de innovación estén directamente relacionados con estas actividades, se apliquen efectivamente a su realización y estén individualizados por proyectos.

    ¿Cuándo puede tener sentido estudiar un Tax Lease?


    El análisis puede ser especialmente interesante cuando confluyen varias circunstancias:

    Existe un proyecto de I+D+i identificable.
    Debe existir una actividad tecnológica real, diferenciada de la mera inversión productiva ordinaria.

    El proyecto requiere una inversión significativa.
    Especialmente cuando existen costes relevantes de desarrollo, personal técnico, ensayos, prototipos o activos vinculados a la I+D.

    La empresa necesita reforzar la financiación del proyecto.
    El Tax Lease puede incorporarse como una fuente complementaria dentro de una estructura que incluya recursos propios, financiación bancaria o ayudas públicas.

    La empresa no puede aprovechar plenamente sus incentivos fiscales.
    En determinadas compañías innovadoras, la generación de deducciones puede superar la capacidad para utilizarlas directamente en el Impuesto sobre Sociedades, circunstancia en la que el estudio de alternativas cobra especial importancia.

    La importancia de analizar el proyecto antes de realizar la inversión

    En proyectos industriales de elevada intensidad inversora, la planificación financiera y fiscal debería comenzar en las primeras fases.

    Analizar anticipadamente el proyecto permite:

    • identificar las actividades potencialmente calificables como I+D+i;

    • separar los costes productivos ordinarios de los vinculados al desarrollo tecnológico;

    • estudiar la elegibilidad de determinados gastos e inversiones;

    • valorar posibles ayudas públicas compatibles;

    • estimar los incentivos fiscales que puede generar el proyecto;

    • y decidir si una estructura de Tax Lease puede mejorar su financiación.


    Este enfoque permite pasar de una visión basada exclusivamente en “cómo financiar la compra de activos” a otra más amplia: “cómo construir la combinación de financiación e incentivos más adecuada para ejecutar la inversión”.

    Tax Lease, ayudas y deducciones: una visión conjunta de la inversión


    La financiación de una inversión industrial innovadora puede ser más eficiente cuando las distintas herramientas se analizan conjuntamente desde el principio.

    Una ayuda pública puede contribuir a reducir el esfuerzo inversor inicial. Las deducciones fiscales pueden mejorar el retorno económico de las actividades de I+D+i. Y el Tax Lease puede facilitar la entrada de financiación privada vinculada a esos incentivos.

    La combinación concreta dependerá de cada proyecto, de sus costes, de su calendario de ejecución y de la situación fiscal y financiera de la empresa.

    Por este motivo, antes de iniciar una inversión relevante resulta recomendable realizar un diagnóstico técnico, económico y fiscal del proyecto.

    ¿Cómo puede ayudar Evalue?


    En Evalue analizamos proyectos de inversión e innovación para identificar las herramientas de financiación e incentivación que pueden encajar en cada caso.

    En operaciones de Tax Lease, el análisis comienza por determinar si existe un proyecto de I+D+i que permita articular adecuadamente la operación. Evalue trabaja en la identificación y documentación de proyectos innovadores y en la gestión de estructuras de Tax Lease mediante Agrupaciones de Interés Económico.

    Si tu empresa está preparando una inversión productiva intensiva en activos, especialmente si incorpora desarrollo tecnológico, nuevos productos o nuevos procesos industriales, analizarla antes de su ejecución puede permitir detectar oportunidades de financiación que inicialmente no estaban contempladas.

    Contacta con Evalue y solicita un diagnóstico de tu proyecto para estudiar si el Tax Lease puede complementar tu estrategia de financiación.

    Preguntas frecuentes sobre Tax Lease e inversión productiva


    ¿El Tax Lease sirve para financiar la compra de maquinaria?

    No de forma general. La compra de maquinaria destinada a la actividad productiva ordinaria no constituye por sí misma una actividad de I+D+i. Debe analizarse si determinados activos están específicamente vinculados a actividades calificables como investigación y desarrollo y cumplen los requisitos establecidos por la normativa.

    ¿Puede combinarse el Tax Lease con ayudas públicas?

    Un proyecto puede contar con distintas fuentes de financiación e incentivos, pero es necesario estudiar en cada caso las reglas de compatibilidad, los costes elegibles y el efecto de las subvenciones sobre la base de las deducciones fiscales correspondientes.

    ¿Qué tipo de empresas pueden estudiar esta alternativa?

    Principalmente empresas que desarrollan proyectos tecnológicos o de I+D+i con un volumen económico suficiente para justificar la estructuración de la operación, especialmente cuando necesitan financiación para ejecutar dichos desarrollos.

    ¿Cuándo debería analizarse el Tax Lease?

    Preferentemente durante la planificación del proyecto. Cuanto antes se identifiquen las actividades, inversiones y costes vinculados a la I+D+i, mayores serán las posibilidades de diseñar adecuadamente la estrategia de financiación y documentación.