Deducción fiscal por I+D en el Impuesto de Sociedades: ejemplo paso a paso
¿Qué es I+D: investigación y desarrollo?
Antes de avanzar, es clave entender qué se entiende exactamente por Investigación y Desarrollo. Muchas empresas pasan por alto actividades que sí encajan dentro de estas categorías o, por el contrario, incluyen procesos que en realidad no lo son.
¿Qué implica Investigación?
La investigación es cuando estás indagando en conocimiento científico o tecnológico nuevo. Hay incertidumbre real. No hay una solución clara en el mercado y por lo tanto hay una exploración de soluciones.
Por ejemplo:
- Una biotech que estudia una nueva molécula sin saber si va a funcionar.
- Un equipo que prueba distintos algoritmos sin saber cuál resolverá el problema.
- Ensayos, pruebas, prototipos iniciales sin resultado asegurado.

¿Qué implica el Desarrollo?
investigación. Es decir, es el procedimiento necesario para convertir ese conocimiento en un producto, proceso o servicio nuevo real y utilizable.
Estás transformando lo que has descubierto en un producto, proceso o servicio real.
Por ejemplo:
- Desarrollo de un nuevo producto o componente con características técnicas que no existen en el mercado (materiales, geometría, comportamiento).
- Diseño y construcción de un primer prototipo de máquina, utillaje o sistema de producción propio.
- Investigación sobre nuevos procesos de fabricación que resuelven un problema técnico sin solución conocida.
- Desarrollo de software de control de maquinaria o proceso productivo con lógica propia y novedosa.

Ejemplo práctico de deducción por ID en Impuestos de Sociedades
Imaginemos una pyme que desarrolla un software propio para optimizar producción:
BioSoft Manufacturing, S.L., una pyme industrial (ficticia) que desarrolla soluciones tecnológicas propias para optimizar sus procesos productivos.
En este caso, trabaja en el desarrollo de un software basado en inteligencia artificial capaz de predecir fallos en la línea de producción y reducir mermas.
Paso 1. Identificación del proyecto con deducción fiscal
El primer paso es confirmar que la actividad cumple con los criterios técnicos y jurídicos que la Ley 27/2014 exige para su calificación como I+D.
La empresa no está comprando un software ya existente ni haciendo una mejora superficial con tecnología existente.
Está desarrollando una solución propia, con cierta incertidumbre técnica, para incorporar una funcionalidad nueva en su operativa.
Ese es el primer filtro: que exista novedad, incertidumbre y esfuerzo técnico real.
Paso 2: Gastos elegibles que aplican para deducción fiscal
En este paso es clave delimitar el proyecto y separar los gastos válidos para la deducción fiscal.
La empresa identifica estos gastos del proyecto:
- Personal técnico: 120.000 €
- Colaboraciones externas: 50.000 €
- Amortización de activos materiales e inmateriales: 15.000 €
- Material fungible / consumibles: 40.000 €
- Otros gastos directamente vinculados: 15.000 €
Gasto total del proyecto: 240.000 €
Es clave destacar que para este punto hay que descartar gastos generales e indirectos en los que la empresa incurre: gas, energía eléctrica, marketing, sueldos de departamentos de apoyo como administración o recursos humanos, etc.
Estos costes NO son deducibles.
Paso 3. Subvenciones imputadas
Supongamos que la empresa ha recibido una subvención de 60.000 € para este desarrollo y ya la ha imputado como ingreso en el ejercicio.
Entonces:
- Base inicial del proyecto: 240.000 €
- Menos subvención imputada: 60.000 €
Base de deducción: 180.000 €
Esto es clave.
No se calcula la deducción sobre todos los gastos, sino sobre la base neta, una vez minoradas las subvenciones imputadas al período.
Paso 4. Calcular la deducción
Es necesario comparar los datos actuales con la media de los dos años anteriores
La empresa ha tenido estos gastos en I+D en años previos:
- 2024: 130.000 €
- 2025: 180.000 €
Media 2024/2025: 155.000 €
Como en 2026 la base de deducción es 180.000 €, hay una parte que entra al 25% y un exceso que entra al 42%.
Hasta la media: 155.000 € × 25% = 38.750 €
Exceso sobre la media: (180.000 € - 155.000 €) = 25.000 € × 42% = 10.500 €
Paso 5. Añadir la deducción adicional por personal investigador exclusivo
Supongamos que dentro de los 120.000 € de personal, la empresa puede acreditar que una parte corresponde a investigadores cualificados adscritos en exclusiva al proyecto.
Esa deducción adicional asciende a 20.400 €.
Entonces, la deducción total sería:
- 25% sobre la media: 38.750 €
- 42% sobre el exceso: 10.500 €
- 17% adicional por personal exclusivo: 20.400 €
Deducción total estimada: 69.650 €
Paso 6. ¿Se puede utilizar?
La pregunta que surge es cómo esto conlleva una baja de los impuestos.
Supongamos que la empresa tiene una cuota íntegra de 250.000 € en el ejercicio actual. Y por lo tanto un límite de deducción del 50% de la cuota, es decir, 125.000 €.
Como la deducción calculada es 69.650 €, y el límite disponible sería 125.000 €, la empresa sí podría aplicarla íntegramente ese año.
Eso significa, simplificado, que si iba a pagar 250.000 € de cuota íntegra, tras aplicar esta deducción podría reducirla en 69.650 €.
Es decir: 250.000 € - 69.650 € = 180.350 €.
Tendría un ahorro del 30% en la cuota 2026 de Impuesto a Sociedades.
Paso 7. ¿No se puede usar?
Muchas empresas que no tienen cuota suficiente o están en pérdidas, se frenan y piensan: “Como este año no tengo beneficio suficiente, no me sirve.”
No siempre es así.
Hay dos opciones:
- La primera: la deducción puede conservarse y aplicarse en años futuros, con un plazo amplio de hasta 18 años.
- La segunda: en ciertos casos, la empresa puede acogerse al artículo 39.2 de la LIS, que permite aplicar o incluso solicitar el abono de la deducción con un descuento del 20%, superando los límites ordinarios.
Es decir: Si BioSoft no pudiera usar ahora sus 69.650 €, podría optar por monetizarlos. En ese caso, el importe a percibir sería aproximadamente: 69.650 € - 20% = 55.720 €.
O sea: no se deduce el importe completo, pero puede transformar una deducción bloqueada en liquidez real.
Esta opción exige condiciones específicas, entre ellas contar con Informe Motivado, esperar al menos un año desde el cierre del período en que se generó la deducción, y respetar ciertos límites cuantitativos.
Paso 8. Blindar bien el proceso: documentar y pedir seguridad jurídica
Aquí está el paso que más separa a las empresas que realmente aprovechan esta herramienta de las que solo intuyen que podrían deducir.
El gran problema histórico ha sido la inseguridad jurídica sobre qué gastos acepta Hacienda. Por ello es muy importante llevar a cabo una trazabilidad real de los gastos realizados de manera efectiva en el proyecto
Para reducir ese riesgo, se utiliza la certificación por entidad acreditada por ENAC y el Informe Motivado Vinculante emitido por el Ministerio, que sirve para acreditar el cumplimiento de los requisitos científicos y tecnológicos.
En la práctica, una empresa que quiera hacerlo bien debería guardar y ordenar:
- Memoria técnica del proyecto
- Objetivos y retos técnicos
- Cronograma
- Personal asignado
- Facturas y contratos
- Control de horas dedicadas
- Detalle contable por proyecto
- Subvenciones recibidas
- Y, para mayor seguridad, tramitar certificación e Informe Motivado.
Paso 9: Trabajar con un consultor especializado en deducciones fiscales en I+D
Las deducciones fiscales son un área muy específica que los departamentos de contabilidad de la mayoría de las pequeñas, medianas y hasta algunas grandes empresas pasan por alto.
Y está bien que así sea. Generalmente las áreas contables se enfocan en la facturación, cobros, pagos y en que todo coincida.
Para ello pueden contar con Evalue, una consultora especializada que apoya distintas áreas de su empresa para identificar oportunidades de investigación y desarrollo, documentar los procesos y obtener deducciones fiscales importantes.
Como el caso de BioSoft, que este año tendrá una ganancia extra de 69.650 €.
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