Deducción total del gasto en I+D en toda la Unión Europea
La Comisión Europea plantea una deducción fiscal del 100 % del gasto en activos destinados a I+D.
El pasado 24 de junio, la UE presentó su nueva propuesta legislativa para simplificar y armonizar el marco fiscal europeo, estableciendo un estándar común que permitirá la deducción total del gasto en algunos activos dedicados a I+D.
Las empresas podrán deducir de su base imponible los gastos en plantas, maquinaria y otros equipos destinados a actividades de I+D o a dar soporte a instalaciones de investigación.
“La ausencia de un marco común de la Unión para el tratamiento fiscal de los gastos en I+D contribuye a la fragmentación entre los Estados miembros y puede distorsionar o desalentar las decisiones de inversión y la innovación en el mercado interior”, afirma la Comisión Europea. Con este proyecto, se busca promover la competitividad frente a otras regiones más armonizadas, como EE.UU.
Si la propuesta continúa adelante, esta deducción del 100 % se convertirá en un umbral mínimo para el continente. A partir de este estándar común y mediante otros instrumentos, se podrían permitir deducciones incluso mayores para determinados activos bonificados.
El modelo que se propone es simple:

Uno de los requisitos para beneficiarse de esta medida es que los activos sujetos a la deducción total se utilicen de forma exclusiva y continuada para actividades de I+D durante un periodo mínimo de tres años. Si la empresa deja de utilizar estos activos —ya sea por venta o por desuso—, podría perder la deducción.
Con esta armonización y fomento de la I+D, se estima que el PIB de la UE podría aumentar un 0,2 % anual.
Asimismo, se estima un ahorro de unos 265 millones de euros para las empresas en términos de costes administrativos.
La deducción total del gasto en I+D permite a Europa convertirse en un lugar más atractivo y accesible para invertir, innovar y desarrollar nuevas ideas.
En este contexto, contar con una consultora especializada como Evalue Tinexta Innovation Hub resulta clave para que las empresas puedan interpretar correctamente el nuevo marco normativo, identificar oportunidades de financiación pública, optimizar sus estrategias de innovación y garantizar el cumplimiento de los requisitos exigidos. La simplificación administrativa y el impulso a la competitividad europea abren nuevas oportunidades, pero también requieren una gestión técnica rigurosa para convertir las medidas europeas en proyectos empresariales viables, financiables y alineados con los objetivos de crecimiento sostenible.


